Los mayores consumos se concentran en habitaciones (duchas, lavabos, cisternas), lavandería, cocinas y restauración, limpieza, piscinas, spas y zonas verdes.
Según estudios del sector turístico y referencias de ONU Turismo, los mayores focos de consumo se concentran en las habitaciones, con un 40-60% del total, incluyendo el uso de duchas, baños, inodoros, lavabos y limpieza de habitaciones.
El principal motivo es el uso diario de estas instalaciones por los huéspedes ya que, por ejemplo, una ducha puede gastar 10-15 L/min. El uso del agua en duchas y bañeras representan gran parte del gasto, especialmente cuando son prolongadas, al igual que el uso de inodoros y lavabos, ya que son puntos constantes de uso y, sin dispositivos de ahorro, pueden elevar demasiado el volumen diario.
Algunas de las medidas que pueden aplicar los alojamientos implican el uso de aireadores en grifos, la instalación de duchas eficientes, sensores de fugas y WCs de doble descarga.
La limpieza de habitaciones requiere entre 12 y 47 litros por noche-huésped

Para reducir el consumo es fundamental atajar el consumo en habitaciones, lavandería y jardines, así se consigue normalmente el 70–80% del ahorro potencial.
En cuanto a los servicios e instalaciones generales, la lavandería es una de las zonas con mayor consumo de agua, tanto si es propia como externa, ya que el lavado diario de toallas y textiles supone uno de los mayores impactos en la huella hídrica del hotel con un 15-25% del total, incluyendo el lavado de uniformes.
Esta área de consumo se encuentra estrechamente ligado al nivel de ocupación del establecimiento así como a la política de cambio de ropa del personal y el tipo de maquinaria utilizado, por lo que es uno de los puntos con mayor potencial de ahorro. Con todo ello, es fundamental la instalación de lavadoras eficientes, el uso de programas eco y el sistema de cargas completas.
Limpieza general, mantenimiento y restauración
Aunque suele pasar desapercibido, el gasto de limpieza general y mantenimiento, que incluye zonas comunes, terrazas, garajes, fachadas y cocinas, supone hasta un 8% del gasto total de agua.
De igual modo, los establecimientos que ofrecen servicios de cocinas y restaurantes, suelen registrar un consumo de agua excesivo, entre un 10%-15% del total, en gran parte, a la preparación de alimentos y limpieza de utensilios así como en el uso de lavavajillas.
Es aconsejable planificar un mantenimiento preventivo, una inversión en tecnología y equipos modernos, tales como los lavavajillas industriales eficientes y grifos temporizados. También es muy importante incentivar hábitos y facilitar formación al equipo de cocina.

Jardines, zonas verdes y ocio
El riego de exteriores puede suponer entre el 20% y 25% del consumo total del establecimiento. El mantenimiento del césped, las plantas ornamentales y el funcionamiento del sistema de riego depende de la identidad del alojamiento, y también influye la estacionalidad y situación geográfica del mismo.
El riego por goteo, el riego nocturno y el uso de plantas autóctonas son algunas de las medidas que pueden favorecer el ahorro hídrico.

En espacios como las piscinas el consumo de agua puede oscilar entre un 5% y un 15% del total. El lavado de filtros, la renovación del agua o la utilización de las duchas asociadas a estos servicios conlleva un alto impacto en el consumo, puesto que requieren de un funcionamiento y rellenado constante que dispara la demanda hídrica, especialmente en verano.
Resumen: principales puntos de consumo
| Área | % aproximado | Impacto |
| Habitaciones | 40–60% | 🔴 Muy alto |
| Lavandería | 15–25% | 🔴 Alto |
| Cocina | 10–15% | 🟠 Medio |
| Jardines | 5–20% | 🟠 Variable |
| Piscinas/Spa | 5–15% | 🟠 Medio |
| Limpieza | 3–8% | 🟡 Bajo |
